27 junio 2013

Crónica del XII torneo de ajedrez "IES JUAN DE LA CIERVA"

Finalistas del torneo
1º Manolo Santana, 2º Javier Caralampio, 3º Jose ,
Recientemente ha finalizado el XII Torneo de Ajedrez del Instituto Juan de la Cierva y procede hacer un breve balance de cómo se ha desarrollado la competición, así como de mencionar algunos aspectos que se podrían mejorar de cara a ediciones venideras. Siempre es bueno aprender de los fallos, y nunca mejor dicho en el juego del ajedrez: un fallo aprendido puede ser el inicio de una futura victoria.

Antonio hizo la entrega de trofeos
En lo deportivo cabe destacar la inscripción de gran número de jugadores que quisieron participar, en concreto 16, por lo que hubo que idear un sistema de competición de cuatro grupos y eliminatorias posteriores hasta llegar al final. Fueron cuatro grupos constituidos por alumnos, profesores y personal de servicio, además de nuestro amigo Antonio "el del bar", pero se ha echado en falta la participación femenina (esperemos que se animen para la próxima edición). Se clasificaron los dos primeros de cada grupo y se establecieron cuatro eliminatorias al mejor de dos puntos.

Lógicamente partía como favorito para ganar el Torneo nuestro compañero Manuel Santana, que es jugador federado de 1º Provincial y que tiene mayor experiencia y formación que los demás participantes. Luego, una incógnita puesto que se desconocía el nivel de la mayoría de participantes restantes.

Entrega del tercer premio
Se cumplieron los pronósticos y se ha proclamado campeón Manuel Santana, pero cabe destacar el buen torneo realizado por el alumno Francisco Javier Caralampio, finalista, y por Jose, nuestro conserje, clasificado tercero.

Entrega del segundo premio
El desarrollo de la primera fase fue muy irregular puesto que muchos jugadores no podían jugar a la hora y días convenidos por el calendario, lo que ha provocado una excesiva ralentización de la competición, partidas inacabadas, aplazadas, etc. Esto hay que corregirlo para el año próximo y el que no pueda participar, sencillamente que no se apunte y no le quite plaza a otro jugador que si hubiese podido asistir sin problemas. Es decir, menos cantidad y más seriedad, que seguramente redundarán en la calidad del Torneo.

Las eliminatorias posteriores a la primera fase determinaron choques muy interesantes, algunos de ellos bastante igualados, que supusieron la eliminación de algún jugador importante que quizás podría haber llegado más lejos. Es la injusticia de una eliminatoria a cara o cruz, pero la competición es así, y hay que aceptarlo.

Y para acabar, felicitar a todos los participantes, recomendándoles que sigan practicando este noble deporte que realza lo mejor de cada persona y nos ayuda a mejorar nuestra percepción vital, a través de la reflexión y de la resolución de los problemas que plantea una partida de ajedrez. ¡Hasta pronto!